Este 1 de abril se cumplen 20 años del fallecimiento de don Juan de Borbón, quien ha quedado retratado para la historia como el hijo de rey y padre de rey que no pudo llevar la corona. Se ha escrito también de él frecuentemente que vivió sin la holgura económica que habría correspondido a esta posición de eslabón entre dos monarcas. Pero, según ha podido comprobar Crónica, la segunda parte del tópico difiere bastante de la realidad. Don Juan murió rico.
A su fallecimiento, el conde de Barcelona dejó una fortuna de 1.100 millones de pesetas, que incluía 728,75 millones en fondos depositados en cuentas en el extranjero. Cuando se cumplen dos décadas de su desaparición y cien años de su nacimiento, Crónica reconstruye, con documentos inéditos, los pormenores del patrimonio del conde de Barcelona y cómo se distribuyó exactamente entre sus hijos: don Juan Carlos y las infantas Pilar y Margarita.
El padre del Rey falleció el 1 de abril de 1993, a punto de cumplir 80 años, en la habitación 601 de la Clínica Universitaria de Navarra, enPamplona, víctima de un cáncer.